|
El Libro:
El Oriente en llamas. Louis de
Wohl.
Ed. Palabra. Colección Arcaduz
Francisco Javier, era un joven
estudiante de la Universidad de París a quien el encuentro con Cristo,
a través de San Ignacio de Loyola, le cambió la vida y le convirtió
en uno de los más grandes evangelizadores de la Historia de la Iglesia,
y de la Compañía de Jesús. Los avatares de sus correrías
apostólicas por Oriente, son los que nos presenta este magnífica
biografía novelada.
La lectura de este libro enciende el corazón con el
mismo fuego que ardía en el interior de Javier, y que el se esforzó en
prender en todos aquellos que entraban en contacto con él. Además
resulta muy entretenido y fácil de leer. Esperemos que pronto podamos
escribir un libro sobre alguno de nosotros que se titule: la
diócesis de Getafe en llamas... |
La
película:
Hombres de honor.
Dirección: George Tillman, Jr. Guión: Scott Marshall
Smith.
Carl
Brashear, hijo de un aparcero de Kentucky, se convirtió en 1952 en el
primer buceador afroamericano de la Armada de Estados Unidos. Con el
tiempo, Brashear llegó a ser Capitán Buceador y Buceador Jefe, los
más altos grados que concede la Armada. Además, su hoja de servicios
fue incluida en los archivos de la Marina, un honor reservado a muy
pocos militares.
El guión exalta sobre todo la tenacidad de Brashear
para vencer los fuertes prejuicios raciales de la época y para superar
la amputación de parte de su pierna izquierda, sufrida en 1966 tras el
rescate de una cabeza nuclear en el Mediterráneo español. Esta trama
central se enriquece con su amistad a lo largo de los años con Billy
Sunday, un personaje ficticio, que es un legendario Capitán Jefe de
Buceadores, de fuerte carácter y casado con una bellísima mujer (de la
que destaca su fidelidad a tan conflictivo marido). Tras un grave
accidente, que le impide el servicio activo, Sunday se convierte en el
durísimo instructor de buceadores de la Escuela de la Marina en Bayona
(Nueva Jersey). Allí conocerá a Brashear y, tras diversos
encontronazos con él, se convertirá en su principal valedor.
Ha contado con un excelente equipo técnico, de modo
que su realización es siempre vistosa y a ratos espectacular, sobre
todo cuando recrea la soledad de los buzos en diversas misiones
submarinas de alto riesgo. Por otra parte, no desaprovecha el magnífico
reparto con que ha contado, y dota de una cierta entidad dramática a
las relaciones entre los personajes. Es cierto que en ocasiones se hace
un poco lenta, pero en conjunto es una buena película. |